Las finanzas corporativas implican varias áreas, incluyendo la elección de la inversión. Este último tiene como objetivo determinar qué inversiones son las más rentables. Para ello, hay que elegir entre diferentes inversiones alternativas. En la financiación de mercado, la elección de la inversión se refiere a la valoración de los activos para definir la asignación de los recursos.

El principio de la elección de la inversión

Las inversiones se relacionan con las opciones económicas que dan lugar a los proyectos. Por lo tanto, para poner en marcha un proyecto, es importante hacerse preguntas, en particular sobre la elección de los medios, es decir, qué tipo de inversiones serán adecuadas. Las inversiones deben entonces tener éxito en la creación de valor. Esto significa generar una tasa de retorno que es más alta que el costo de oportunidad del capital. Si la inversión produce valor, entonces enriquecerá a los financieros, pero si no lo hace, los empobrecerá.

El proceso de elección de la inversión

Para hacer una elección de inversión, proceda de la siguiente manera:

– Identificar la inversión;

– Definir los flujos específicos de la inversión (coste de la inversión, flujo de caja, su duración, el flujo de fin de vida que incluye los ingresos o gastos cuando el uso de la inversión está llegando a su fin) ;

– Utilización de criterios de selección de inversiones (amortización, valor actual neto y tasa interna de retorno e índice de rentabilidad);

– Análisis de sensibilidad de los resultados mediante la ejecución de varios escenarios;

– La toma de decisiones.

Siguiendo este enfoque básico, puede estar seguro de que su inversión tendrá éxito. Pero en principio, todo se basa en los criterios para elegir una inversión.

Criterios para elegir una inversión

Para medir la pertinencia de una elección de inversión, es esencial evaluar los costos así como los beneficios que creará en el futuro. Esto requiere la realización de flujos de efectivo y, al mismo tiempo, una evaluación de los criterios de rentabilidad, así como una consideración de los riesgos que pueden estar asociados con la inversión. Todo esto debe tener en cuenta todos los conocimientos actuales.

Para evaluar la pertinencia de una inversión, deben utilizarse cuatro criterios de selección de inversiones:

– Valor actual neto (VAN): es una medida de la creación de valor que aporta la inversión:

– La tasa interna de retorno (TIR): se utiliza para determinar la tasa actuarial de retorno de la inversión que cancelará el VAN;

– El índice de rentabilidad (IR): es un criterio que permite reflejar la renta actualizada por unidad de capital invertido.

– El reembolso: ayuda a definir el momento en que se recupera la liquidez para hacer una nueva inversión.