Pagar menos impuestos sin violar las leyes fiscales es totalmente posible. Como parte de la gestión de la riqueza, la optimización de su situación fiscal es un paso importante. Es entonces aconsejable elegir entre los diversos planes disponibles el que mejor se adapte a su situación. En este artículo, enumeramos 3 palancas ideales para la optimización de los impuestos:

La inversión en bienes raíces

Invertir en bienes raíces puede ser una excelente manera de optimizar su situación fiscal. De hecho, hay varios mecanismos establecidos por el Estado. Sólo tienes que elegir el que se ajuste a tus necesidades:

– La ley Censi Bouvard: está destinada al alquiler de bienes muebles no profesionales. Entonces puede invertir en nuevas o renovadas residencias de servicio para pagar menos impuestos. Se concede una reducción de impuestos a los contribuyentes que luego tienen la condición de alquiler amueblado no profesional. El cálculo se basa en el precio de coste de la vivienda. También se tienen en cuenta los trabajos en las viviendas que han necesitado una renovación;

– Inversión bajo la ley Pinel: para optimizar los impuestos bajo este esquema, se invierte en la compra de una nueva propiedad. Se extiende a lo largo de 6, 9 o 12 años. Sin embargo, es importante comprender que hay que tener en cuenta ciertas limitaciones, como los topes de alquiler;

– Inversión en el marco de la ley Malraux: se trata de invertir en propiedades antiguas en la zona afectada por el plan. Es una solución muy interesante porque afecta tanto al corto plazo (optimización fiscal) como al largo plazo (reventa).

Contratar un seguro de vida

La suscripción del contrato de seguro de vida le permite ahorrar. Es un producto que cualquiera puede solicitar. La idea es constituir un capital con sus ahorros para llevar a cabo un proyecto o preparar la transmisión de una herencia. Este contrato termina en el momento del fallecimiento del suscriptor mediante el pago de un capital a los destinatarios designados. Actualmente, los contratos de seguro de vida permiten beneficiarse de interesantes ventajas fiscales: exención del impuesto de sucesión, fiscalidad ventajosa en los retiros parciales, etc.

Inversión en una PYME

Con la ley Madelin, es factible optimizar la fiscalidad invirtiendo en las PYMES. Para beneficiarse de una reducción de impuestos que puede llegar hasta el 18% de la cantidad invertida, se suscribe el capital de una PYME. Entonces se concederá una reducción de impuestos.